La masiva presencia de mujeres durante el proceso de negociación y desarme de las FARC-EP desafió los marcos interpretativos de la sociedad y la academia, puesto que nadie podía entender qué hacían tantas mujeres allí.
Si las FARC-EP eran todo lo que se decía de ellas, ¿qué sedujo a las mujeres a estar en sus filas? Su presencia en el ejercicio de la violencia evidenció los prejuicios sociales sobre sus cuerpos, al asociar a las mujeres con la maternidad y la vida, no con la muerte, pero también los límites de las teorías sobre identidades o subjetividades que las inscriben en esencias puras, verdaderas, pacíficas, en desarrollos lineales y acabados del ser mujer.
En este escenario emergieron los cuerpos femeninos deviniendo máquinas de guerra al servicio del combate, trastocando incluso biológicamente su corporalidad y todas las tareas asignadas de manera casi natural a las mujeres, pues su llegada a los ejércitos insurgentes las alejó parcial o definitivamente de lo que se acepta en la sociedad como roles femeninos: maternidad, matrimonio, hogar, cuidado, etcétera.
En este sentido, la obra visibiliza los devenires que han experimentado sus cuerpos, las multiplicidades y las diferencias en mujeres de las extintas FARC-EP que experimentaron el acontecimiento de la guerra en Colombia, su punto de inflexión y la forma como este afectó sus existencias y sus campos de posibilidades en el tránsito a la paz.