El libro nace de una indagación prolongada sobre la pedagogía en la formación de docentes de inglés. En conversación crítica con estudios anteriores, la examina como un constructo atravesado por la colonialidad y propone reimaginarla desde un horizonte plural y decolonial. Frente a visiones instrumentalistas que perpetúan jerarquías epistémicas, desborda la noción singular de pedagogía y la abre a pedagogías relacionales y encarnadas, capaces de resistir la racionalidad neoliberal. A partir de distintos estudios, analiza cómo la pedagogía opera como significante cautivo, fijado por rigideces semánticas y repeticiones institucionales, evidentes en las políticas bilingües colombianas. Mediante tres hilos —pedagogía colonial, pedagogías críticas y pedagogías apócrifas— cartografía tensiones entre órdenes dominantes y expresiones desplazadas. Al concebirla como biopraxis, práctica vivida y disruptiva, la obra convoca una reflexividad encarnada que abra futuros pluriversales. Desde mi lugar como formador colombiano, este libro es crítica y provocación para pensar, hacer y sentir de otro modo.